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Fintech y gig economy: una combinación ganadora para la inclusión financiera

Fintech y gig economy: una combinación ganadora para la inclusión financiera

Las plataformas de gig economy, o economía colaborativa, como Uber y Rappi, se están convirtiendo en una fuente de ingresos cada vez más habitual para los trabajadores en Latinoamérica. Y al mismo tiempo, una nueva generación de compañías fintech está empezando a crear productos y servicios específicos para cubrir sus necesidades.

Esta combinación, junto con la llegada de iniciativas de Open Banking, podría ayudar a mejorar la inclusión financiera de un conjunto cada vez mayor de personas en esta región, que a menudo están excluidos de los servicios bancarios tradicionales.

En 2019 Uber, 99, Rappi e iFood se convirtieron, juntos, en el mayor empleador privado de Brasil, según un informe reciente de la empresa de capital de riesgo Atlantico. El auge de estas plataformas que conectan a trabajadores autónomos y a corto plazo con sus clientes a través de apps se está generalizando en Latinoamérica. Y la tendencia se ha visto acentuada por la pandemia de COVID-19 en 2020.

La empresa de reparto de comida iFood casi duplicó su número de mensajeros en cuatro meses durante la crisis y las ventas totales de Rappi en Latinoamérica crecieron un 113% entre febrero y julio de este año. La pandemia también ha tenido un enorme impacto en el aumento del comercio electrónico y los pagos digitales en la región. Y la adopción de internet y la tecnología móvil en México y Brasil está creciendo ahora más rápido que en India o China.

Este contexto ofrece grandes oportunidades para la penetración tecnológica en la región. Según el mismo informe de Atlantico, a pesar de los grandes retos por resolver -como la pobreza y la desigualdad generalizada-, Latinoamérica presenta hoy un «suelo fértil para la innovación». Esto se debe, según el informe, a una clase creciente de empresas emergentes que están abordando algunos de los mayores problemas de la región. «Mientras que la economía colaborativa está creando puestos de trabajo y nuevas fuentes de ingresos, las nuevas empresas de banca, sanidad y educación de origen digital están dando acceso a más personas a una mayor calidad y a precios más bajos», afirma el informe.

Soluciones fintech para la gig economy

Las empresas de tecnología financiera están comenzando a abordar este mercado mediante la creación de productos adaptados a las necesidades específicas de estos trabajadores que, a menudo -y al igual que alrededor de la mitad de la población de Latinoamérica-, todavía carecen de acceso a los servicios bancarios.

«Por ejemplo, los trabajadores de las empresas de economía colaborativa sin un flujo de ingresos regular a menudo tienen dificultades para que se les apruebe la concesión de préstamos u otros servicios bancarios a través de los canales tradicionales», explica CB Insights. Algunos ejemplos de ello son Minu, Lana o Heru, que están desarrollando soluciones personalizadas para ellos. Por ejemplo, conectando las aplicaciones de los trabajadores con carteras digitales que pueden utilizar para gestionar sus necesidades financieras diarias, como realizar pagos online e incluso acceder a una gama más amplia de servicios financieros, como créditos y préstamos.

Por otro lado, las plataformas de gig economy están empezando a crear sus propias soluciones financieras. Y en algunos casos, se están asociando con instituciones financieras para ofrecer a sus empleados productos y servicios bancarios directamente en sus aplicaciones. En esta línea, Rappi se asoció recientemente con el banco mexicano Grupo Banorte, para lanzar una nueva plataforma financiera para sus usuarios.

Open Banking: conectando los puntos

Estos esfuerzos podrían ayudar a mejorar el bienestar financiero y la inclusión de los trabajadores de estas nuevas plataformas. Aunque todavía hay varios desafíos que superar para que se haga realidad.

Uno de ellos es el acceso a los datos. En la mayoría de los casos, las entidades financieras no disponen de suficiente información sobre el comportamiento financiero de estos usuarios, lo que hace más difícil (cuando no imposible) crear modelos de riesgo eficientes que les permitan darles acceso a mejores productos y servicios. Esto es cierto para los bancos, para los cuales los usuarios con poca o nula actividad financiera son prácticamente inexistentes, y por lo tanto no son elegibles para acceder a sus servicios. Pero también para las fintech, que no tienen acceso a la información que necesitan para ofrecer mejores ofertas a sus clientes potenciales.

No obstante, aunque estos usuarios no cuentan con registros de información vinculada a una cuenta bancaria tradicional, sí que realizan transacciones financieras que ahora dejan un rastro en las plataformas digitales que utilizan para recibir sus salarios, retirar dinero en tiendas o realizar pagos. Por ello, la creciente adopción de las plataformas de la economía colaborativa representa una enorme oportunidad, ya que la recopilación de la información de estas aplicaciones podría ayudar tanto a los nuevos jugadores financieros como a los bancos a tener una visión más amplia y realista de la actividad financiera real de los usuarios.

Nuevas fuentes de datos con la gig economy

Un elemento clave para que esto suceda es la adopción de modelos de banca abierta u Open Banking, que permiten a los usuarios compartir sus datos bancarios con terceros de forma voluntaria a través de una API. Esto puede funcionar en muchas direcciones: ya sea para que los usuarios compartan la información que almacenan en las nuevas plataformas digitales con los bancos y otras empresas de tecnología financiera, o al revés. Esto se conoce como Open Finance, un modelo en el que los datos financieros que no necesariamente provienen de un banco pueden compartirse con múltiples partes para fomentar el desarrollo de nuevos productos y servicios.

Al conectar estas plataformas con nuevas soluciones financieras, los trabajadores pueden acceder a nuevos beneficios y coberturas, creando un escenario en el que todos ganan: tanto los usuarios finales como el creciente ecosistema de innovadores financieros en Latinoamérica.

Sin embargo, a día de hoy, sólo uno de cada tres fintechs tiene una experiencia significativa en banca abierta. Esto se debe en parte al actual marco regulatorio del Open Banking en Latinoamérica, que está avanzando rápidamente aunque aún tiene muchos desafíos por superar.

Pero también es debido a la ausencia de una infraestructura en la región que permita que se produzcan estas conexiones. Y esto es exactamente lo que Belvo está tratando de cambiar.

Servicios fintech más inclusivos

La compañía ha creado una oferta integral de APIs que permite a cualquier desarrollador que construya soluciones financieras (y no financieras) extraer e interpretar de forma fácil y fiable los datos financieros de sus clientes de varias fuentes y conectarlos con sus aplicaciones. Esto incluye tanto información de fuentes bancarias y fiscales como datos procedentes de plataformas de economía colaborativa como Uber y Rappi.

De esta forma, Belvo proporciona a las empresas datos únicos, a los que no se puede acceder en ningún otro lugar, para crear servicios mejores y más inclusivos. Este es el caso de Heru, una empresa que ofrece una solución financiera para repartidores en México. La compañía está empleando la tecnología de Belvo para acceder a los datos bancarios y fiscales de parte de sus usuarios e incluirlos dentro de su plataforma.

«No podríamos haber creado Heru sin el apoyo de Belvo para acceder a datos financieros confiables, consistentes y uniformes. Su completa cobertura de plataformas bancarias, fiscales y de economía colaborativa ha sido fundamental para nosotros»

Mateo Jaramillo, CEO de Heru

El producto Gig Economy de Belvo está disponible en México, donde los clientes ya están accediendo a los datos de los usuarios de Rappi y Uber para construir sus productos. También está ahora disponible en modo beta para los clientes de Brasil y Colombia y pronto estará disponible en Perú, Chile y Argentina.

Este nuevo paradigma de intercambio seguro de datos entre empresas está cambiando la forma en que las startups fintech pueden crear modelos de negocio en la región. Y podría conducir a un ecosistema financiero más inclusivo y democrático en Latinoamérica.

Si quieres saber más sobre cómo otras empresas están utilizando las APIs para desarrollar soluciones financieras innovadoras, lee la guía de Belvo de casos de uso de banca abierta en Latinoamérica.

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