Belvo y dLocal concretaron una alianza para ampliar el uso de la domiciliación bancaria dentro de la infraestructura de pagos disponible para empresas que operan con cobros recurrentes. El anuncio refleja un cambio más profundo en las tendencias sobre pagos digitales: si durante años el foco estuvo puesto en digitalizar la aceptación, hoy la prioridad empieza a ser cobrar mejor, sostener la recurrencia y reducir la fricción operativa en los pagos que deben repetirse cada mes.
Del pago aceptado al cobro sostenido
La alianza parte de una necesidad concreta. En México, el ecosistema digital ha ganado escala, pero también complejidad. El uso de tarjetas y medios electrónicos ha crecido de manera sostenida, al mismo tiempo que aumentan las exigencias para comercios, plataformas y empresas de servicios que dependen de renovaciones, membresías o cobros automatizados. Entre enero de 2025 y diciembre de 2025, los pagos con tarjeta de débito y crédito sumaron 12,118.9 millones de operaciones en el país, por un monto real de 6.9 billones de pesos, de acuerdo con Banco de México.
Ese crecimiento, sin embargo, no resuelve por sí solo uno de los principales problemas del negocio digital: qué ocurre cuando el pago no se concreta, cuando una renovación falla o cuando una empresa necesita diversificar su estrategia de cobranza para no depender de una sola vía transaccional. En mercados de recurrencia, la eficiencia no se juega únicamente en el checkout inicial, sino en la capacidad de sostener el cobro en el tiempo con menos fricción para el usuario y menos carga operativa para la empresa. Esa es la lógica detrás de la alianza entre Belvo y dLocal.
Dos infraestructuras que se complementan
dLocal opera una red de pagos enfocada en mercados emergentes, con más de 1.000 métodos de pago en más de 60 mercados. En 2025 procesó un volumen total de pagos (TPV) de US$41.000 millones, un 60% más que el año anterior, y sus ingresos superaron los US$1.000 millones. Además, gestionó aproximadamente 3.500 millones de transacciones de pay-in y facilitó pagos a más de 100 millones de personas, según sus comunicaciones de resultados financieros de 2025.
Belvo, por su parte, ha desarrollado en México una infraestructura de direct debit orientada a cobros desde cuentas bancarias, con casos de uso centrados en pagos recurrentes, automatización de cobranza y reducción de costos frente a otros medios.
El peso de los servicios en el comercio electrónico mexicano
La relevancia de esta alianza se entiende mejor a la luz de la evolución del comercio electrónico mexicano. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en 2023 el valor agregado bruto del comercio electrónico ascendió a más de 2 billones de pesos. Si se tomara como una actividad independiente, ese monto colocaría al comercio electrónico como uno de los rubros con mayor peso dentro de la economía nacional. Además, los servicios concentraron 51.1% del total, una proporción que vuelve especialmente relevante la discusión sobre pagos recurrentes y continuidad de cobro.
Ese dato es clave porque buena parte de los sectores con mayor crecimiento digital —suscripciones, membresías, plataformas, servicios financieros, seguros o modelos de pago periódico— comparten el mismo desafío: monetizar de forma consistente. En ese contexto, la domiciliación bancaria empieza a ganar un lugar más estratégico. Además de ofrecer una alternativa adicional de cobro, responde mejor a una economía donde la permanencia del usuario y la calidad de la cobranza importan tanto como la conversión inicial.
La domiciliación bancaria como parte central de la cobranza
Belvo ha planteado precisamente ese enfoque en México a través de su solución de domiciliación bancaria, que permite recibir pagos recurrentes desde cualquier cuenta bancaria del país. La compañía también ha documentado que este tipo de infraestructura puede ayudar a optimizar la cobranza y reducir costos operativos en modelos donde la repetición del pago es parte central del negocio.
“En México, la conversación sobre pagos digitales está entrando en una etapa más madura. El reto ya no es únicamente habilitar más medios de pago, sino construir esquemas de cobranza más sólidos y más adaptados al comportamiento real de los usuarios. Esta alianza con dLocal responde a esa necesidad: ofrecer una infraestructura que ayude a las empresas a reducir fricción, diversificar sus rutas de cobro y sostener mejor sus ingresos recurrentes”, dijo Federica Gregorini, General Manager de Belvo en México.
Una alianza que refleja una tendencia más amplia en América Latina
La asociación entre Belvo y dLocal también se inserta en una tendencia regional más amplia: la localización del pago como condición para mejorar la conversión y experiencia de usuario. dLocal señaló en su estudio LATAM Retail & Payments 2025 que más del 94% de los consumidores latinoamericanos considera importante o extremadamente importante encontrar opciones de pago accesibles, y que casi 70% sería poco proclive a concretar una compra si una plataforma no ofreciera métodos de pago alineados con sus preferencias locales.
Con esta alianza, ambas compañías buscan sentar las bases para esa nueva etapa en la que la domiciliación bancaria en México deje de ser vista como un mecanismo periférico y empiece a consolidarse como parte de la infraestructura que las empresas necesitan para crecer con mayor resiliencia en la economía digital.
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