Open Finance y los pagos cuenta a cuenta en América Latina ya no son categorías emergentes. Se están convirtiendo en parte de la infraestructura sobre la que se construyen los servicios financieros. Y conforme esa infraestructura escala, también lo hace el nivel de escrutinio sobre cómo se protegen los datos sensibles de pago y financieros.
En ese contexto, la confianza no puede sostenerse únicamente en promesas. Tiene que estar respaldada por sistemas, controles y validación independiente.
Hoy anunciamos un hito importante en esa dirección: Belvo México ha obtenido la validación PCI DSS Level 1 para Belvo Direct Debit a través de un Report on Compliance (ROC) emitido por un auditor externo independiente.
Este hito no marca el inicio del camino de seguridad de Belvo. Belvo ha mantenido públicamente el cumplimiento PCI DSS como Service Provider desde enero de 2024, y además suma este hito a su certificación ISO 27001, que mantiene desde 2021. En conjunto, estos estándares refuerzan la base de seguridad detrás de sus soluciones de pagos y de su infraestructura en general.
Lo que cambia ahora es el nivel de validación. A medida que Belvo Direct Debit ha crecido, Belvo ha ido más allá de la ruta estándar de autoevaluación y ha completado un ROC auditado por un tercero, elevando su infraestructura de pagos en México al nivel más alto de aseguramiento PCI.
Esto es más que una actualización de compliance. Refleja cómo entendemos la infraestructura de pagos: la innovación solo crea valor cuando está acompañada de resiliencia, accountability y seguridad de nivel bancario. También valida formalmente una infraestructura madura frente a algunos de los benchmarks más exigentes y reconocidos de la industria.
Contexto de mercado: la seguridad como habilitador, no como fricción
Para entender por qué esto importa, es importante mirar la dirección más amplia de los servicios financieros digitales en México y América Latina.
A medida que más lenders, aseguradoras, negocios de suscripción, plataformas digitales y empresas de software dependen de APIs y flujos automatizados de pago, la seguridad ya no se trata como un requisito de back-end. Cada vez influye más en decisiones de procurement, revisiones empresariales y confianza del cliente.
Eso es particularmente cierto en pagos recurrentes. En México, la domiciliación tradicionalmente ha estado asociada a cobros desde cuentas vía CLABE. La infraestructura de Direct Debit de Belvo soporta ese modelo, pero hoy también soporta pagos recurrentes usando números de tarjeta, o PANs, ampliando el rango de credenciales de pago que las empresas pueden usar para automatizar cobros a escala.
A nivel producto, esto importa porque las empresas necesitan cada vez más infraestructura capaz de adaptarse a distintas experiencias de pago sin comprometer la seguridad. Belvo posiciona Direct Debit como infraestructura para cobros recurrentes, y este hito refuerza los estándares de seguridad detrás de esa capacidad conforme el producto evoluciona.
Por eso la seguridad no debe entenderse como fricción. En la práctica, una infraestructura de seguridad más sólida reduce la fricción donde más importa: durante due diligence con proveedores, revisiones de compliance, procesos de procurement empresarial y en la toma de decisiones interna que define si un proveedor de pagos puede acompañar el crecimiento de largo plazo.
El mercado ya no solo pregunta: “¿Esta solución me ayuda a cobrar pagos de forma más eficiente?” También pregunta: “¿Esta infraestructura puede resistir el nivel de escrutinio que viene con la escala?”
Esa es la pregunta que este hito ayuda a responder.
¿Qué es exactamente la validación PCI DSS Level 1?
El estándar PCI DSS fue creado para asegurar que las organizaciones que manejan datos de tarjetas operen en un entorno seguro. Sigue siendo uno de los marcos globales más reconocidos para seguridad de pagos.
Belvo ya había comunicado públicamente que es un Service Provider conforme con PCI DSS. Lo nuevo en este anuncio es el paso hacia la validación PCI DSS Level 1 mediante un Report on Compliance, o ROC, realizado por un auditor externo independiente.
Esa distinción importa. Bajo la terminología PCI, un Self-Assessment Questionnaire (SAQ) es la herramienta de reporte utilizada por organizaciones elegibles para autoevaluarse frente a los requisitos PCI DSS, mientras que un Report on Compliance (ROC) es la herramienta formal de reporte utilizada para documentar los resultados detallados de una evaluación PCI DSS realizada por un auditor externo independiente. El PCI SSC también deja claro que el ROC, el SAQ y otros documentos relacionados son los formatos oficiales aprobados para documentar el cumplimiento PCI DSS.
En términos prácticos, esto significa que este hito refleja un nivel de validación externa más riguroso que la simple autoatestación. Es la confirmación formal de que la infraestructura de pagos de Belvo ha sido evaluada frente a las expectativas de seguridad más altas de la industria.
Para Belvo México, alcanzar este nivel de validación implicó demostrar que la infraestructura detrás de Direct Debit está respaldada por controles sólidos y prácticas operativas disciplinadas, incluyendo:
Arquitectura de red altamente resiliente
Controles robustos diseñados para aislar y proteger datos sensibles de pago.
Cifrado y manejo seguro de datos
Protecciones sólidas para la información relacionada con pagos a lo largo de flujos críticos.
Gestión estricta de vulnerabilidades
Una postura de seguridad respaldada por prácticas de desarrollo seguro, monitoreo y remediación rápida.
Controles de acceso bajo el principio de mínimo privilegio
Acceso restringido a sistemas e información sensible en función de la necesidad operativa.
Monitoreo continuo y pruebas independientes
El programa de seguridad más amplio de Belvo incluye pruebas y auditorías periódicas realizadas por terceros, ejercicios de respuesta a incidentes y monitoreo 24/7 como parte de su modelo operativo.
“Alcanzar este hito no se trata de sumar otro badge. Se trata de garantizar que Belvo Direct Debit siga escalando con el nivel de rigor, resiliencia y confianza que el mercado espera de una infraestructura crítica de pagos.”
Max Weber, Security Director en Belvo
El impacto tangible para nuestros clientes en México
Si eres una institución financiera, una fintech de crédito, una aseguradora, un negocio de suscripción o una empresa de software B2B que opera en México, la postura de seguridad de tu infraestructura de pagos tiene implicaciones directas en compliance, continuidad operativa y confianza del cliente.
Este hito se traduce en ventajas muy prácticas.
1. Menor carga de compliance
Cuando usas Belvo Direct Debit, estás apoyándote en una infraestructura que ahora ha sido validada de forma independiente mediante un ROC PCI DSS Level 1 emitido por un auditor externo. Eso crea una base más sólida para tus propios procesos internos de seguridad y compliance.
No elimina tus responsabilidades, pero sí significa que tus equipos están evaluando y construyendo sobre un proveedor de pagos que ya pasó por una ruta de validación más rigurosa.
2. Mayor confianza en flujos de pago críticos para el negocio
Los cobros recurrentes son sensibles por naturaleza. Están cerca de los ingresos, de la experiencia del cliente y de la retención. Una postura de seguridad más fuerte detrás de esos flujos puede marcar una diferencia real en cómo clientes enterprise, partners y stakeholders internos evalúan la confiabilidad de la solución.
En un momento en que las empresas están bajo presión para mejorar tanto la eficiencia operativa como la confianza, una infraestructura validada de forma independiente se convierte en un diferenciador relevante.
3. Escalabilidad segura
A medida que crecen los volúmenes de pagos recurrentes, también lo hace el escrutinio por parte de equipos de procurement, legal, seguridad y liderazgo. Un proveedor que puede demostrar una validación externa más fuerte está mejor posicionado para acompañar a sus clientes conforme escalan hacia entornos operativos más complejos y exigentes.
Eso es especialmente relevante para empresas que quieren modernizar sus cobros en México sin introducir riesgos innecesarios de infraestructura, ya sea a través de flujos tradicionales de domiciliación vía CLABE o de nuevas capacidades de pagos recurrentes con número de tarjeta.
Más allá de la certificación: construir una cultura de seguridad para Open Finance
Es importante entender este hito de la manera correcta.
La validación PCI DSS Level 1 no es una historia de una sola vez sobre pasar una auditoría. Es parte de una cultura de seguridad más amplia que debe mantenerse de forma continua a medida que los productos escalan y surgen nuevos riesgos.
La postura pública de seguridad de Belvo refleja ese compromiso más amplio. Además de este hito PCI DSS Level 1, Belvo mantiene una certificación ISO 27001 desde 2021, reforzando que la seguridad no se aborda como un requisito aislado, sino como una disciplina operativa integrada en toda la compañía.
Ese contexto importa porque el futuro de Open Finance y de la infraestructura de pagos no estará definido únicamente por quién puede lanzar más rápido. También estará definido por quién puede operar con disciplina, absorber escrutinio y sostener la confianza en el tiempo.
Visto desde esa perspectiva, la validación PCI DSS Level 1 no es solo un logro. Es una señal operativa.
El futuro de las finanzas requiere bases más sólidas
La misión de Belvo siempre ha sido ayudar a las empresas a construir mejores experiencias financieras en América Latina a través de una infraestructura más conectada. Pero la conectividad por sí sola no basta.
A medida que los pagos recurrentes se vuelven más estratégicos para las empresas en México, la infraestructura detrás de ellos debe evolucionar con la misma velocidad y seriedad. Belvo Direct Debit ya estaba construido sobre una base conforme con PCI DSS y hoy cuenta además con validación formal Level 1 a través de un ROC externo. Este hito también se suma a la certificación ISO 27001 de Belvo, vigente desde 2021, fortaleciendo el marco general de confianza detrás de sus productos y operaciones.
Ese es el verdadero significado de este hito.
Belvo Direct Debit en México es ahora una solución PCI DSS Level 1 validada de forma independiente, brindando a clientes enterprise un mayor nivel de certeza sobre la infraestructura detrás de sus flujos de pagos recurrentes, tanto para la domiciliación tradicional basada en CLABE como para pagos recurrentes con número de tarjeta.
Si estás buscando modernizar cobros, reducir fricción operativa y escalar pagos recurrentes sobre una infraestructura más confiable, Belvo Direct Debit está diseñado para ayudarte a hacerlo con mayor confianza.
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