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Fintechs en Latinoamérica: ¿cómo pueden aprovechar el Open Finance?

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Fintechs en Latinoamérica: ¿cómo pueden aprovechar el Open Finance?

Cuatro especialistas en Open Finance desgranan en un webinar organizado por Belvo los retos a los que se enfrentan las fintechs en Latinoamérica para aprovechar las oportunidades de los datos abiertos.

Latinoamérica ofrece un terreno fértil para que los modelos de Open Banking y, cada vez más, de Open Finance, den lugar a nuevas oportunidades de negocio. Pero, ¿en qué estado se encuentra este ecosistema?, ¿qué papel juega la regulación?, y ¿cómo trasladar a los usuarios los beneficios de compartir sus datos?

Estas temáticas se abordaron en un webinar organizado a raíz de la publicación del reporte  Tendencias de Open Finance en 2021. Para su elaboración, Belvo contó con las opiniones de más de 150 profesionales fintech y con la visión de nueve especialistas del sector. Varios de ellos estuvieron presentes en este encuentro para ayudar a entender hacia dónde se dirigen estos modelos en la región y qué casos de uso más probables vamos a ver en el corto plazo. 

Los casos de uso del Open Finance 

Los ponentes destacaron varios casos de uso que ya están teniendo lugar en la región, impulsados también por los las nuevas tendencias regulatorias y los cambios de hábitos hacia los canales digitales que ha motivado la pandemia. Estos primeros ejemplos pueden servir para entender qué beneficios trae este nuevo modelo tanto para las empresas como para los clientes finales. 

El más claro e inmediato es el caso del crédito: empresas como askRobin ya están utilizando APIs de Open Finance para conectar más fácilmente los datos bancarios de sus clientes a su plataforma y así ofrecerles productos y servicios más ajustados a sus necesidades. También mencionaron cómo las aplicaciones de gestión de las finanzas personales (o PFM, por sus siglas en inglés) ya se están beneficiando del uso de datos abiertos. 

No obstante, los ponentes incidieron en que, a medida que el ecosistema fintech está evolucionando, están surgiendo otros modelos siguiendo la tendencia de otros países, en los que también se emplean fuentes alternativas más allá de los bancos. 

“Los bajos niveles de bancarización en la región, y el hecho de muchas personas no cuentan con un historial crediticio como en otros países como EEUU, sumado a la necesidad de tener tasas de interés más competitivas hace que emplear datos alternativos mediante el Open Finance para generar historiales de crédito sea el caso de uso más inmediato, y que se convertirá en la punta de lanza para que las personas entiendan estos modelos”, explicó Manuel Franck, Chief of Staff de Ualá, un neobanco de rápido crecimiento en Argentina y que ha expandido su actividad a México.  

Algunos ejemplos de fuentes de datos alternativas que pueden emplearse para estos modelos son los procedentes de compañías de economía colaborativa como Uber o Rappi, o datos de instituciones fiscales como el SAT en México

Recomendaciones para las fintech

Además de analizar el contexto actual, los participantes también ofrecieron algunas claves que pueden ayudar a las entidades financieras a comprender los beneficios que estos modelos pueden traer a su negocio. Así como las claves para lograr definir casos de uso exitosos que sus usuarios reconozcan como útiles y, de esta forma, concientizar sobre el valor de compartir los datos. Estos fueron algunos de ellos: 

1. Emplear los datos para entender mejor a los usuarios 

Una de las principales conclusiones fue que los nuevos modelos abiertos de datos ofrecen a las entidades financieras la oportunidad de entender mejor a sus clientes y, por tanto, ser capaces de ofrecerles servicios más ajustados a sus necesidades. 

“Los datos son el principal pilar de la innovación”, explicó Tory Jackson, Head of Business Development and Strategy para Latinoamérica en Galileo. El especialista en APIs abiertas explicó que, hasta ahora, las instituciones financieras tradicionales tan solo han podido apoyarse en sus propios datos para desarrollar sus productos y servicios. Sin embargo, “el Open Finance abre la puerta para emplear una gran cantidad de nueva información para tomar decisiones y entender mejor las necesidades de los usuarios y lo que pueden desarrollar de forma más adecuada para su segmento del mercado”, añadió. 

En el caso de los préstamos, estos datos pueden servir para dar una opción de crédito más ajustada a las necesidades de los usuarios. “Pero es solo el principio y hacia dónde podríamos llegar aún está abierto. Vamos a ver cada vez más adopción de estos servicios y más necesidad de consumir datos para crear productos más afinados y diseñados para casos de uso cada vez más específicos”, apuntó. 

3. Usar datos enriquecidos con un objetivo de negocio

Es posible que una empresa ya haya identificado el valor de acceder de forma más sencilla y segura a la información financiera de sus usuarios mediante la agregación de datos. Pero, ¿cuál es el siguiente paso?  

Para Pablo Cuarón, Director de New Payment Flows Director en Mastercard, es necesario que las empresas se planteen su estrategia teniendo en cuenta dos elementos. Primero, dónde están los datos que necesita el negocio y qué capacidades de procesamiento tenemos para utilizarlos. Y después, cuál es el manejo que vamos a hacer de estos datos. “Aquí es donde entran en juego los servicios de procesamiento y enriquecimiento de datos”, también basados en APIs, que pueden beneficiar enormemente a estas compañías, explicó. 

“Hay mucho valor en que alguien pueda agregar la información en función de las distintas necesidades de cada una de estas instituciones. Pero el manejo de los datos empieza por utilizarlos con un objetivo de negocio claro”, explicó. 

Y los modelos que utilicen dependerá del caso de uso de cada compañía. “Hay distintas fintechs que pueden emplear los mismos datos con fines distintos”, explicó. En ese sentido, Cuarón incidió en que los algoritmos de evaluación de riesgo, por ejemplo, pueden ser completamente diferentes para cada neobanco y estas empresas deben encontrar partners que les ayuden a encontrar la fórmula apropiada para cada uno. 

3. Aprovechar la nueva ola regulatoria para experimentar

A pesar de que Latinoamérica se encuentra en un punto de partida irregular respecto a la regulación de este tipo de iniciativas, encabezadas por México y Brasil, los ponentes recalcaron que hay una tendencia generalizada en la región por apostar por un sistema financiero “más abierto, transparente e inclusivo”, como apuntó Raúl Nava, Fintech Director en la consultora mexicana DAI. 

En opinión de Manuel Franck, de Ualá, la clave está en mirar las experiencias de otros países. “Por ejemplo, el caso de la PSD2 en Europa nos indica que estas implementaciones no son siempre lineales y fáciles. Por eso no solamente hay que depender de la regulación. Además de los casos más avanzados de Brasil y México, en otros países latinoamericanos ya están tomando formas distintas medidas de movilización hacia una lógica más abierta, inclusiva e interoperable en el conjunto del sistema financiero”.  Por ejemplo, mencionó: 

“Creo que estamos viendo un apetito por la innovación, por el lado regulatorio y también del lado de las empresas, tanto individuales, como otras que se agrupan y hacen un régimen similar entre ellas. Es lógico que esto ocurra poco a poco y a diferentes niveles pero lo positivo es que el conjunto de la región va en la misma dirección”, añadió. 

4. Comunicar las ventajas para los usuarios

Pablo Viguera, co-CEO y cofundador de Belvo, recordó durante el webinar que la preocupación por la privacidad por parte de los usuarios sigue siendo uno de los mayores retos para las empresas a la hora de implementar estos nuevos modelos, tal y como expresaron los profesionales encuestados en nuestro reporte sobre Tendencias de Open Finance

En ese sentido, Pablo Cuarón, de Mastercard, recordó que existen dos grandes vías para resolver este reto: por un lado, el más evidente, garantizar la seguridad de los modelos de Open Finance a través de estándares que garanticen el uso correcto y privado de los datos. 

Pero también, recordó, desde un punto de vista de negocio es necesario mostrar a los usuarios el valor de compartir sus datos a través de los beneficios directos que esto conlleva. “Los usuarios a menudo están acostumbrados a que compartir su información tan solo conlleva recibir ofertas que no les resultan relevantes. Lo que hay que hacer es cambiar esto y mostrarles que, en el caso del Open Finance, dar acceso a los datos va a permitir ofrecerles  productos y servicios más ajustados a sus condiciones de vida reales”, explicó.  

Raúl Nava, de la consultora DAI, también recalcó que aún existe una brecha entre los avances regulatorios y la capacidad de las empresas en trasladar estas garantías hacia los usuarios. “Es un tema de concientización. Es necesario realizar campañas de comunicación para, no solo explicar a los usuarios que sus datos están seguros, sino también mostrar claramente los beneficios que ello conlleva y qué reciben a cambio”, explicó. 

Tendencias en 2021

Finalmente, Pablo Viguera recordó que la base y el origen del movimiento Open Finance no es otro que mejorar el sistema financiero, “por y para los usuarios”, para que puedan acceder a productos y servicios «más inclusivos, modernos y transparentes”. 

Si quieres conocer más sobre cómo está evolucionando el ecosistema del Open Finance en Latinoamérica, descarga nuestro reporte Tendencias de Open Finance en 2021

Tendecias-Open-Finance-Latinoamérica-2021-Belvo

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